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 <title>Páginas web sobre &quot;Stop Violence Against Women&quot;</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women</link>
 <description>The taxonomy view with a depth of 0.</description>
 <language>es</language>
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 <title>República Democrática del Congo: Se reavivan las violaciones y el reclutamiento de niños y niñas soldados</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/republica-congo-reavivan-violaciones-reclutamiento-ni%C3%B1os-soldado-20080929</link>
 <description>&lt;p&gt;Por cada dos ni&amp;ntilde;os o ni&amp;ntilde;as liberados, cinco son secuestrados y obligados a servir en como soldados. As&amp;iacute; lo ha manifestado Amnist&amp;iacute;a Internacional en un nuevo informe hecho p&amp;uacute;blico hoy, 29 de septiembre, sobre el prolongado conflicto de la provincia de Kivu Septentrional, en el este de la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchos de los ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as reclutados ya se hab&amp;iacute;an reunido con sus familias tras haber sido liberados de los grupos armados que los hab&amp;iacute;an secuestrado anteriormente y los hab&amp;iacute;an obligado a combatir como soldados. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&amp;uacute;n Amnist&amp;iacute;a Internacional, de los ex ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as soldados que se hab&amp;iacute;an reunido con sus familias en Kivu Septentrional por medio de un programa de desmovilizaci&amp;oacute;n nacional, aproximadamente la mitad han sido reclutados de nuevo desde entonces por grupos armados. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Es precisamente su experiencia anterior en los grupos armados lo que los convierte en reclutas valiosos y los pone en especial peligro&amp;rdquo;, ha manifestado Andrew Philip, experto de Amnist&amp;iacute;a Internacional sobre la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo, que ha estado reuniendo testimonios directos en la regi&amp;oacute;n. &amp;ldquo;Cuanto m&amp;aacute;s saben, m&amp;aacute;s peligro corren de ser reclutados de nuevo. En este caso, la experiencia puede ser mortal.&amp;rdquo; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El informe desvela tambi&amp;eacute;n el alcance de los constantes abusos f&amp;iacute;sicos y sexuales contra mujeres y menores en el conflicto, pese a las promesas tanto del gobierno como de los grupos armados de poner fin a esas atrocidades. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as soldados que tratan de escapar son asesinados o torturados, en ocasiones delante de otros ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as, para desalentar nuevos intentos de fuga. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un ex ni&amp;ntilde;o soldado cont&amp;oacute; a Amnist&amp;iacute;a Internacional c&amp;oacute;mo a dos muchachos los mataron a golpes delante de &amp;eacute;l y de otros ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as reclutas &amp;ldquo;como lecci&amp;oacute;n para todos, para que no trat&amp;aacute;ramos de escapar&amp;rdquo;. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;[A los muchachos] los sacaron de un pozo en el suelo y nos los ense&amp;ntilde;aron durante una sesi&amp;oacute;n de adiestramiento. [Un comandante del grupo armado] orden&amp;oacute; que los golpearan. Dos soldados y un capit&amp;aacute;n los empujaron y los arrojaron al barro. Cuando se cansaron de darles patadas [...] los golpearon con palos. El castigo dur&amp;oacute; 90 minutos, hasta que murieron.&amp;rdquo; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otros menores, capturados por el ej&amp;eacute;rcito de la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo como sospechosos de combatir en grupos armados, denunciaron que, mientras estuvieron bajo custodia del ej&amp;eacute;rcito, los maltrataron y torturaron. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero los menores no son los &amp;uacute;nicos que se enfrentan a abusos extremos en el este de la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;La situaci&amp;oacute;n de los derechos humanos en Kivu Septentrional es atroz&amp;rdquo;, ha manifestado Andrew Philip. &amp;ldquo;Los grupos armados y las fuerzas gubernamentales siguen violando a mujeres y ni&amp;ntilde;as. Entre las v&amp;iacute;ctimas &amp;ndash;a algunas de las cuales las violan grupos enteros de hombres&amp;ndash; hay incluso beb&amp;eacute;s y ancianas. Lo peor de todo es que las violaciones a menudo se cometen en p&amp;uacute;blico y delante de familiares, incluso menores.&amp;rdquo; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una superviviente de violaci&amp;oacute;n, de 16 a&amp;ntilde;os de edad, describi&amp;oacute; c&amp;oacute;mo hab&amp;iacute;a sido secuestrada por dos soldados y mantenida cautiva en un campo del ej&amp;eacute;rcito en Kivu Septentrional durante varios d&amp;iacute;as antes de ser liberada. En el campo, un oficial la viol&amp;oacute; todas las noches. &amp;ldquo;A los dem&amp;aacute;s oficiales y soldados del campo no parec&amp;iacute;a importarles, y tampoco parec&amp;iacute;an dispuestos a asumir la responsabilidad&amp;rdquo;, dijo a Amnist&amp;iacute;a Internacional. Ahora sufre la visi&amp;oacute;n de escenas retrospectivas, y tambi&amp;eacute;n persistentes jaquecas. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su informe, Amnist&amp;iacute;a Internacional formula recomendaciones exhaustivas a los grupos armados, al gobierno de la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo y a la comunidad internacional para detener los abusos contra los derechos humanos. Las recomendaciones incluyen una petici&amp;oacute;n a los grupos armados para que liberen de inmediato a todos los ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as asociados con sus fuerzas, y tambi&amp;eacute;n una petici&amp;oacute;n para que se tomen medidas para poner fin al horror de la violencia sexual. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nota para periodistas:&lt;br /&gt;
* En un &amp;ldquo;Acuerdo de compromiso&amp;rdquo; firmado el 23 de enero de 2008, los grupos armados que act&amp;uacute;an en la provincia de Kivu Septentrional, en la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo, acordaron poner fin a los homicidios, violaciones y torturas de civiles, y al reclutamiento de ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as soldados.&lt;br /&gt;
* M&amp;aacute;s de 100.000 personas se han visto obligadas a desplazarse a causa de la reanudaci&amp;oacute;n de los combates en Kivu Septentrional desde el 28 de agosto de 2008, y se han sumado al m&amp;aacute;s de un mill&amp;oacute;n de personas que se tuvieron que desplazar a causa de la oleada anterior de violencia en la regi&amp;oacute;n. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para concertar una entrevista con Andrew Philip, experto de Amnist&amp;iacute;a Internacional sobre la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo, p&amp;oacute;nganse en contacto con: Eliane Drakopoulos, tel.: +44 207 413 5564, m&amp;oacute;vil: +44 7778 472 109.&lt;/p&gt;
</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/region/africa/centralafrica/democraticrepubliccongo">República Democrática del Congo</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/women">Mujeres</category>
 <pubDate>Mon, 29 Sep 2008 07:26:43 +0100</pubDate>
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</item>
<item>
 <title>Grupos armados y fuerzas gubernamentales siguen cometiendo abusos contra mujeres, niños y niñas en Kivu Septentrional</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/news-and-updates/report/armed-groups-government-forces-abuse-women-and-children-in-north-kivu-20080929</link>
 <description>Grupos armados todav&amp;iacute;a siguen reclutando ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as soldados para que luchen en el conflicto que est&amp;aacute; teniendo lugar en la provincia de Kivu Septentrional, situada al este de la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A los ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as soldados que tratan de escapar los matan o torturan, en ocasiones delante de otros, como medida disuasoria para evitar nuevas fugas. Los ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as que el ej&amp;eacute;rcito de la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo captura bajo sospecha de combatir para grupos armados corren peligro de ser objeto de malos tratos y tortura mientras est&amp;aacute;n bajo custodia del ej&amp;eacute;rcito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seg&amp;uacute;n el nuevo informe de Amnist&amp;iacute;a Internacional, &lt;em&gt;&lt;strong&gt;North Kivu: No end to the war against women and children&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, en el conflicto, asimismo, se sigue abusando f&amp;iacute;sica y sexualmente de mujeres, ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El informe se basa en las indagaciones y declaraciones de testigos presenciales recogidos durante los meses de febrero y marzo de 2008 por Amnist&amp;iacute;a Internacional durante una visita de investigaci&amp;oacute;n a Kivu Septentrional. En &amp;eacute;l se afirma que miembros de grupos armados y de las fuerzas de seguridad del gobierno siguen violando y abusando sexualmente de mujeres y ni&amp;ntilde;as y, en menor proporci&amp;oacute;n, de hombres y de ni&amp;ntilde;os. Entre las v&amp;iacute;ctimas se cuentan mujeres ancianas e infantes; muchas de esas personas han sido sometidos a violaciones en grupo o violadas en m&amp;aacute;s de una ocasi&amp;oacute;n. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos abusos se producen pese a que el gobierno y los grupos armados se comprometieron, en el &amp;quot;Acta de Compromiso&amp;quot; del 23 de enero de 2008, a poner fin de inmediato a estas atrocidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seg&amp;uacute;n el informe de Amnist&amp;iacute;a Internacional, es posible que m&amp;aacute;s de la mitad de los ex ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as soldados que, gracias a un programa nacional de desmovilizaci&amp;oacute;n, hab&amp;iacute;an regresado a Kivu Septentrional junto a sus familias, hayan vuelto a ser reclutados por grupos armados desde entonces. &lt;br /&gt;
&amp;nbsp;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Apaleados hasta la muerte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Un ex ni&amp;ntilde;o soldado relat&amp;oacute; a Amnist&amp;iacute;a Internacional c&amp;oacute;mo, delante de &amp;eacute;l y de otros ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as reclutas, se hab&amp;iacute;a apaleado a dos j&amp;oacute;venes hasta provocarles la muerte, &amp;quot;como advertencia de lo que nos pasar&amp;iacute;a si trat&amp;aacute;bamos de huir&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Durante una sesi&amp;oacute;n de entrenamiento, sacaron a [los muchachos] de un hoyo excavado en el suelo y nos los entregaron. A continuaci&amp;oacute;n, [un alto mando del grupo armado] nos orden&amp;oacute; que los golpe&amp;aacute;ramos. Dos soldados y un capit&amp;aacute;n los tiraron al barro y cuando se cansaron de darles patadas&amp;hellip;los golpearon con palos de madera. El castigo dur&amp;oacute; hora y media, hasta que murieron.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se han cometido violaciones en p&amp;uacute;blico y en presencia de familiares, entre ellos, ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as. Algunas mujeres han sido secuestradas y se las ha mantenido retenidas en condici&amp;oacute;n de esclavas sexuales. En mucho casos, parece que en la violaci&amp;oacute;n y en los abusos sexuales subyace una motivaci&amp;oacute;n &amp;eacute;tnica y/o la intenci&amp;oacute;n de aterrorizar y desmoralizar a las comunidades sospechosas de apoyar a grupos enemigos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una joven de 16 a&amp;ntilde;os, sobreviviente de violaci&amp;oacute;n, describi&amp;oacute; c&amp;oacute;mo dos j&amp;oacute;venes oficiales la secuestraron y, antes de ponerla en libertad, la mantuvieron cautiva durante varios d&amp;iacute;as en un campamento del ej&amp;eacute;rcito en Kivu Septentrional. Durante el tiempo que la mantuvieron retenida en el campamento, uno de los oficiales la viol&amp;oacute; todas las noches.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Al resto de los oficiales y de los soldados que se encontraban presentes en el campamento no pareci&amp;oacute; importarles, ni que estuvieran dispuestos a ejercer alguna autoridad&amp;quot;, declar&amp;oacute; a Amnist&amp;iacute;a Internacional. Ahora, le vienen repentinamente a la memoria im&amp;aacute;genes de la traum&amp;aacute;tica experiencia sufrida y padece persistentes dolores de cabeza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su informe, Amnist&amp;iacute;a Internacional formula amplias recomendaciones a los grupos armados, al gobierno de la Rep&amp;uacute;blica Democr&amp;aacute;tica del Congo y a la comunidad internacional para detener los abusos de derechos humanos. Entre las recomendaciones se incluye un llamamiento a los grupos armados para que pongan en libertad de inmediato a todos los ni&amp;ntilde;os y ni&amp;ntilde;as vinculados a sus fuerzas, as&amp;iacute; como medidas para poner fin al horror de la violencia sexual.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Informaci&amp;oacute;n complementaria sobre el conflicto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
A pesar del acuerdo de paz firmado en enero de 2008, el conflicto armado ha persistido en Kivu Septentrional. En los combates participan el ej&amp;eacute;rcito regular congol&amp;eacute;s (FARDC) y el grupo armado del CNDP bajo las &amp;oacute;rdenes del general desertor Laurent Nkuna, junto con varias milicias mayi-mayi locales&amp;nbsp; y el grupo armado ruand&amp;eacute;s FDLR. Es la poblaci&amp;oacute;n civil la que se lleva la peor parte de la violencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el 28 de agosto de 2008, la reanudaci&amp;oacute;n de los combates en Kivu Septentrional ha provocado el desplazamiento de m&amp;aacute;s de 100.000 personas, que vienen a sumarse a las m&amp;aacute;s de un mill&amp;oacute;n de personas desplazadas por anteriores conflictos violentos acontecidos en la regi&amp;oacute;n.</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/armedconflict">Conflictos armados</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/armedgroups">Grupos armados</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/children">Infancia</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/region/africa/centralafrica/democraticrepubliccongo">República Democrática del Congo</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/torture-and-ill-treatment">Tortura y malos tratos</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/women">Mujeres</category>
 <pubDate>Mon, 29 Sep 2008 16:58:43 +0100</pubDate>
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</item>
<item>
 <title>Suspensión de ejecuciones por lapidación, un paso acogido con satisfacción si se lleva a cabo</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/news-and-updates/news/suspension-stoning-executions-welcome-step-if-carried-out-20080815</link>
 <description>Amnist&amp;iacute;a Internacional ha acogido con satisfacci&amp;oacute;n el anuncio realizado la semana pasada por el portavoz de la magistratura iran&amp;iacute; de que se ha suspendido la ejecuci&amp;oacute;n por lapidaci&amp;oacute;n y que se ha conmutado la condena a varias mujeres, cuyos nombres se desconocen, que se enfrentaban a esta pena. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;La lapidaci&amp;oacute;n es una pr&amp;aacute;ctica horrible, dise&amp;ntilde;ada para aumentar el sufrimiento de las personas condenadas a muerte y no tiene cabida en el mundo moderno &amp;ndash;declar&amp;oacute; Amnist&amp;iacute;a Internacional&amp;ndash;. Esperamos que las autoridades iran&amp;iacute;es garanticen que no se volver&amp;aacute; a usar esta pena espantosa.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayor&amp;iacute;a de las personas condenadas a muerte por lapidaci&amp;oacute;n han sido mujeres. En virtud de la legislaci&amp;oacute;n iran&amp;iacute; y ante los tribunales iran&amp;iacute;es, las mujeres no reciben el mismo trato que los hombres. Adem&amp;aacute;s, puesto que el analfabetismo es superior entre las mujeres, es m&amp;aacute;s probable que firmen confesiones relativas a delitos que no cometieron y que se las someta a juicios injustos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;La suspensi&amp;oacute;n de las lapidaciones es un paso que, si bien se deber&amp;iacute;a haber producido mucho antes, se acoge con satisfacci&amp;oacute;n y supone un homenaje a los valerosos esfuerzos de las personas que defienden los derechos humanos en Ir&amp;aacute;n &amp;ndash;manifest&amp;oacute; Drewery Dyke, del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de &amp;Aacute;frica de Amnist&amp;iacute;a Internacional&amp;ndash;. No obstante, se incumpli&amp;oacute; una suspensi&amp;oacute;n anterior de las ejecuciones por lapidaci&amp;oacute;n, por lo que estaremos observando vigilantes para asegurarnos de que esto no vuelva a pasar&amp;quot;.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 2002, el presidente de la Magistratura anunci&amp;oacute; que se hab&amp;iacute;a acabado con el uso de la lapidaci&amp;oacute;n como m&amp;eacute;todo de ejecuci&amp;oacute;n. Sin embargo, seg&amp;uacute;n informes, en Mashad, en 2006, se lapid&amp;oacute; hasta la muerte a un hombre y a una mujer. El 5 de julio de 2007 se llev&amp;oacute; a cabo una nueva ejecuci&amp;oacute;n por lapidaci&amp;oacute;n: Ja&#039;far Kiani fue ejecutado en la provincia de Qazvin tras haber sido condenado por adulterio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Realmente est&amp;aacute; en manos del Parlamento [que actualmente est&amp;aacute; considerando la propuesta de un nuevo c&amp;oacute;digo penal] reformar la legislaci&amp;oacute;n y garantizar que no se vuelva a permitir nunca m&amp;aacute;s la celebraci&amp;oacute;n de ejecuciones por lapidaci&amp;oacute;n&amp;quot;, a&amp;ntilde;adi&amp;oacute; Drewery Dyke.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La anunciada suspensi&amp;oacute;n de las lapidaciones se produce a ra&amp;iacute;z de una acci&amp;oacute;n concertada por los defensores y las defensoras de los derechos humanos en Ir&amp;aacute;n, quienes, desde octubre de 2006, han puesto en marcha la campa&amp;ntilde;a &amp;quot;Detengan las lapidaciones para siempre&amp;quot;. Se cree que sus esfuerzos, junto con la publicidad local e internacional que han generado y el apoyo de Amnist&amp;iacute;a Internacional y de otras organizaciones han ayudado a evitar que al menos cinco personas fueran lapidadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque Amnist&amp;iacute;a Internacional acoge con satisfacci&amp;oacute;n el anuncio relativo a la suspensi&amp;oacute;n de las lapidaciones, la organizaci&amp;oacute;n contin&amp;uacute;a exhortando a las autoridades iran&amp;iacute;es para que pongan fin a otras penas crueles e inhumanas, como el flagelamiento y la amputaci&amp;oacute;n de los miembros prescrita en algunas disposiciones &amp;ndash;si bien es cierto que rara vez se ponen en pr&amp;aacute;ctica&amp;ndash;, y para que adopten otras medidas que conlleven una reducci&amp;oacute;n del uso de la pena de muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El C&amp;oacute;digo Penal iran&amp;iacute; existente estipula que la pena aplicable por el delito de adulterio cometido por personas casadas es la ejecuci&amp;oacute;n por lapidaci&amp;oacute;n. Dispone, incluso, que las piedras deben ser suficientemente grandes como para que causen dolor, pero no tanto como para que maten a la v&amp;iacute;ctima inmediatamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las personas que defienden los derechos humanos en Ir&amp;aacute;n contin&amp;uacute;an enfrent&amp;aacute;ndose a detenciones, acoso e intimidaci&amp;oacute;n por parte de las autoridades. En marzo de 2007, mientras protestaban por la celebraci&amp;oacute;n en Teher&amp;aacute;n del juicio a cinco activistas en favor de los derechos de las mujeres, se detuvo a 33 mujeres, entre ellas, algunas participantes en la campa&amp;ntilde;a &amp;quot;Detengan las lapidaciones para siempre&amp;quot;.</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/death-penalty">Pena de muerte</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/middle-east-and-north-africa/east-gulf/iran">Irán</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/law-enforcement">Aplicación de la ley</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/trials-and-legal-systems">Juicios y sistemas judiciales</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/women">Mujeres</category>
 <pubDate>Fri, 15 Aug 2008 14:38:04 +0100</pubDate>
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</item>
<item>
 <title>Un gran paso adelante en las investigaciones de Paraguay sobre la esclavitud sexual de las niñas</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/news-and-updates/good-news/major-step-forward-paraguays-investigations-sexual-slavery-girls-20080814</link>
 <description>&lt;img src=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/imagecache/previewsize/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/Regions/AMR/paraguay-gamecho-65x65.jpg&quot; alt=&quot;&quot; title=&quot;&quot;  /&gt;&lt;br/&gt;Las investigaciones sobre ni&amp;ntilde;as sometidas a esclavitud sexual en Paraguay durante la dictadura de Stroessner han avanzado enormemente gracias al testimonio de una mujer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto a su vez ha animado a otras mujeres a salir a la luz y testificar sobre sus experiencias de esclavitud sexual, lo cual ha dado mayor peso a la investigaci&amp;oacute;n de la Comisi&amp;oacute;n de Verdad y Justicia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Julia Ozorio Gamecho fue la primera mujer que se present&amp;oacute; para hablar ante la Comisi&amp;oacute;n sobre la esclavitud sexual a la que fue sometida por el ej&amp;eacute;rcito durante la dictadura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La comisi&amp;oacute;n est&amp;aacute; investigando miles de violaciones de derechos humanos que sucedieron mientras Stroessner estuvo en el poder, de 1954 a 1989.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas violaciones incluyen la violencia sexual contra mujeres. Se cree que ni&amp;ntilde;as de tan s&amp;oacute;lo siete a&amp;ntilde;os fueron arrebatadas de sus hogares y &amp;ldquo;preparadas&amp;rdquo; para servir a militares de alta graduaci&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El testimonio de Julia Ozorio ayud&amp;oacute; a la Comisi&amp;oacute;n a confirmar los detalles de un lugar al que llevaban a las ni&amp;ntilde;as despu&amp;eacute;s de hab&amp;eacute;rselas quitado a sus familias. All&amp;iacute; las preparaban a la fuerza para servir como esclavas sexuales a militares de alta graduaci&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yudith Rol&amp;oacute;n, miembro de la Comisi&amp;oacute;n, declar&amp;oacute;: &amp;ldquo;Valoramos y admiramos su valent&amp;iacute;a de contar los hechos que le sucedieron y habr&amp;aacute;n dejado traumas irreparables en su persona hasta hoy, por las torturas f&amp;iacute;sicas y psicol&amp;oacute;gicas a las que fue sometida&amp;rdquo;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;ldquo;Corrobora toda la investigaci&amp;oacute;n de estos hechos que ya hab&amp;iacute;a indagado la comisi&amp;oacute;n de Verdad y Justicia. Hab&amp;iacute;amos escuchado muchos casos, pero nadie quiso dar un testimonio como lo est&amp;aacute; haciendo ella.&amp;rdquo;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta ahora hab&amp;iacute;a sido casi imposible recoger estos testimonios debido al temor a las represalias. Se cree que algunos de los oficiales a los que sirvieron las mujeres como esclavas siguen vinculados al ej&amp;eacute;rcito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un ex oficial del ej&amp;eacute;rcito que ayud&amp;oacute; a Ozorio a sobrevivir mientras estaba detenida tambi&amp;eacute;n sali&amp;oacute; a la luz para dar su versi&amp;oacute;n del caso ante la Comisi&amp;oacute;n de Verdad y Justicia el martes 12 de agosto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso de Ozorio se incluir&amp;aacute; en el informe final de la Comisi&amp;oacute;n, que se presentar&amp;aacute; al gobierno y a la sociedad civil el 28 de agosto. Su testimonio ser&amp;aacute; uno de los m&amp;aacute;s de 2.000 que detallan las violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura de Stroessner.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El informe abarcar&amp;aacute; tambi&amp;eacute;n el periodo de la transici&amp;oacute;n de Paraguay a la democracia, hasta la promulgaci&amp;oacute;n de la ley que cre&amp;oacute; la Comisi&amp;oacute;n, el 6 de octubre de 2003.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ozorio fue arrebatada de su hogar en la ciudad de Nueva Italia, en el departamento Central de Paraguay, cuando ten&amp;iacute;a 13 a&amp;ntilde;os.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se la llev&amp;oacute; un coronel (vicecomandante del Regimiento Escolta Presidencial) y otros dos soldados. Durante los dos a&amp;ntilde;os siguientes permaneci&amp;oacute; cautiva y sometida a esclavitud sexual por el coronel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seg&amp;uacute;n Ozorio, a las ni&amp;ntilde;as que lloraban mucho o que ya no les serv&amp;iacute;an &amp;ndash;por ejemplo, cuando llegaban a los 15 o 16 a&amp;ntilde;os y ya no las consideraban deseables&amp;ndash; a veces las mataban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El secuestrador de Ozorio la puso en libertad porque hab&amp;iacute;a cumplido los 15 a&amp;ntilde;os y ya no le interesaba. Seg&amp;uacute;n dice, salv&amp;oacute; la vida porque a su secuestrador le recordaba a su hija muerta. Ozorio se fue a Argentina por seguridad y desde entonces ha vivido en Buenos Aires.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Treinta y siete a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s, regres&amp;oacute; a Paraguay para presentar su libro, Una rosa y mil soldados, la historia de lo que le ocurri&amp;oacute; durante los dos a&amp;ntilde;os que estuvo sometida a esclavitud sexual.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el libro, Ozorio escribe sobre la noche que fue secuestrada: &amp;ldquo;Me dijo estas palabras: &amp;lsquo;Por ac&amp;aacute; ya pasaron muchas ni&amp;ntilde;as. Algunas salieron con vida, otras no corrieron con la misma suerte&amp;rsquo; [&amp;hellip;]. Se puso a mirarme largo rato hasta que me dijo: &amp;lsquo;Eres una ni&amp;ntilde;a muy bonita - Te pido que no me obligues a matarte&amp;rsquo;[&amp;hellip;]&amp;rdquo;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;ldquo;La primera noche fue horrible.No hay palabras humanas que puedan expresar mi dolor de esa noche [&amp;hellip;]. Mi cuerpo estaba lleno de moretones y cubierto de mordidas. Una profunda herida sangraba en mi seno.&amp;rdquo;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tras prestar testimonio ante la Comisi&amp;oacute;n, Julia Ozorio denunci&amp;oacute; haber recibido dos llamadas telef&amp;oacute;nicas an&amp;oacute;nimas amenaz&amp;aacute;ndola, a consecuencia de lo cual la Comisi&amp;oacute;n le ha ofrecido protecci&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Adem&amp;aacute;s de contar su dolorosa historia y de sensibilizar a la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica sobre lo que experimentaron ella y muchas otras muchachas de corta edad, Ozorio espera ahora crear una fundaci&amp;oacute;n para proteger a las ni&amp;ntilde;as v&amp;iacute;ctimas de violencia sexual.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El general Stroessner lleg&amp;oacute; al poder tras derrocar al presidente civil Federico Ch&amp;aacute;vez en 1954.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante su gobierno, miles de personas fueron v&amp;iacute;ctimas de graves abusos contra los derechos humanos, como detenciones arbitrarias, torturas, &amp;ldquo;desapariciones&amp;rdquo; y exilio forzado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunos de estos abusos se perpetraron en el marco de la Operaci&amp;oacute;n C&amp;oacute;ndor, un plan coordinado por los gobiernos militares del Cono Sur (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay) para eliminar a sus &amp;ldquo;oponentes&amp;rdquo; durante las d&amp;eacute;cadas de 1970 y 1980.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Stroessner muri&amp;oacute; el 16 de agosto de 2006 en Brasilia, donde viv&amp;iacute;a en el exilio desde 1989. Ten&amp;iacute;a 93 a&amp;ntilde;os.</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/editorial/good-news">Buena noticia</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/paraguay">Paraguay</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/torture-and-ill-treatment">Tortura y malos tratos</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/women">Mujeres</category>
 <pubDate>Wed, 13 Aug 2008 15:18:07 +0100</pubDate>
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</item>
<item>
 <title>México: Las autoridades no se toman en serio la seguridad de las mujeres</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/mexico-authorities-don039t-take-women-s-safety-seriously-20080801</link>
 <description>&lt;p&gt;Miles de mujeres mexicanas que sobreviven a la violencia en sus hogares corren peligro de sufrir nuevos abusos a manos de un sistema de justicia que, a menudo, no se toma en serio su seguridad. As&amp;iacute; lo ha manifestado Amnist&amp;iacute;a Internacional en un nuevo informe hecho p&amp;uacute;blico hoy, 1 de agosto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El informe de Amnist&amp;iacute;a Internacional explora los obst&amp;aacute;culos a los que se enfrentan las mujeres mexicanas cuando tratan de denunciar casos de violencia dom&amp;eacute;stica, obst&amp;aacute;culos que incluyen la negativa de los funcionarios a aceptar las denuncias, lo deficiente de las investigaciones y el escaso cumplimiento de las medidas de protecci&amp;oacute;n. El informe se publica 18 meses despu&amp;eacute;s de que M&amp;eacute;xico aprobara una ley para combatir la violencia contra las mujeres.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Hace m&amp;aacute;s de un a&amp;ntilde;o, M&amp;eacute;xico dio el paso delante de aprobar una nueva ley para proteger a las mujeres frente a la violencia, pero una ley no impide que las mujeres sufran palizas, violaci&amp;oacute;n y abusos a menos que se aplique rigurosamente tanto en el &amp;aacute;mbito federal como en el estatal&amp;rdquo;, ha manifestado Kerrie Howard, directora adjunta del Programa para Am&amp;eacute;rica de Amnist&amp;iacute;a Internacional. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La violencia contra las mujeres en el &amp;aacute;mbito familiar en M&amp;eacute;xico &amp;ndash;como en muchas otras partes del mundo&amp;ndash; es end&amp;eacute;mica. Seg&amp;uacute;n un estudio nacional realizado en 2006, una de cada cuatro mujeres ha sufrido abusos a manos de su pareja, y el 82 por ciento de las mujeres opta por no denunciarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las mujeres que encuentran el valor para denunciar los abusos suelen ser tratadas con indiferencia, y tienen que demostrar que son v&amp;iacute;ctimas de violencia. En muchos casos, los funcionarios llegan a pedirles que entreguen ellas mismas las citaciones a su agresor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 31 de agosto de 2005, el ex esposo de Marcela irrumpi&amp;oacute; en la casa de ella, en el estado de Sonora, y la apu&amp;ntilde;al&amp;oacute;. La dej&amp;oacute; paral&amp;iacute;tica durante cuatro meses. A lo largo de los a&amp;ntilde;os, Marcela hab&amp;iacute;a presentado ante el Ministerio P&amp;uacute;blico m&amp;aacute;s de 10 denuncias por los abusos que sufr&amp;iacute;a, pero todas las veces le aconsejaban que resolviera el problema directamente con su pareja. En una ocasi&amp;oacute;n le dijeron: &amp;ldquo;Cuando vienes con un morot&amp;oacute;n, levantaremos la denuncia&amp;rdquo;. Tras el apu&amp;ntilde;alamiento, el ex esposo de Marcela fue procesado por intento de asesinato y condenado a 10 a&amp;ntilde;os de prisi&amp;oacute;n, pero ha apelado contra la duraci&amp;oacute;n de la condena. Marcela teme que, cuando quede en libertad, la encuentre y la mate.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Lo que las mujeres de M&amp;eacute;xico necesitan es que sus denuncias se tomen en serio, y poder acceder a la justicia y a mecanismos de protecci&amp;oacute;n efectivos, como los de los refugios&amp;rdquo;, ha manifestado Kerrie Howard. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En febrero de 2007 se promulg&amp;oacute; la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Desde entonces, muchos estados han aprobado legislaci&amp;oacute;n similar, pero todav&amp;iacute;a no han tomado medidas concretas para garantizar que la ley cuenta con financiaci&amp;oacute;n y medidas de cumplimiento adecuadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Amnist&amp;iacute;a Internacional pide a las autoridades federales y estatales de M&amp;eacute;xico que:&lt;br /&gt;
- se comprometan p&amp;uacute;blicamente a dar prioridad a la aplicaci&amp;oacute;n de la legislaci&amp;oacute;n de 2007 para proteger a las mujeres frente a la violencia, e inviertan los fondos necesarios para ponerla en pr&amp;aacute;ctica;&lt;br /&gt;
- investiguen y hagan p&amp;uacute;blicas las conclusiones de por qu&amp;eacute; siguen siendo tan bajos los &amp;iacute;ndices de denuncia, enjuiciamiento y condena de la violencia contra las mujeres, y tomen medidas concretas para abordar los obst&amp;aacute;culos identificados por esas investigaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podr&amp;aacute;n encontrar una copia del informe La lucha de las mujeres por la seguridad y la justicia: Violencia familiar en M&amp;eacute;xico, a partir del viernes 1 de agosto de 2008, a las 16:00 GMT, en: &lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/en/library/info/AMR41/021/2008/en&quot;&gt;http://www.amnesty.org/en/library/info/AMR41/021/2008/en&lt;/a&gt;&amp;nbsp; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;FIN/&lt;br /&gt;
Documento p&amp;uacute;blico&lt;br /&gt;
****************************************&lt;br /&gt;
Si desean m&amp;aacute;s informaci&amp;oacute;n, p&amp;oacute;nganse en contacto con la oficina de prensa de Amnist&amp;iacute;a Internacional en Londres llamando al n&amp;uacute;mero + 44 20 7413 5566, o visiten &lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/es/features-news-and-updates&quot;&gt;http://www.amnesty.org/es/features-news-and-updates&lt;/a&gt;.&amp;nbsp; Para los documentos y comunicados de prensa traducidos al&amp;nbsp;espa&amp;ntilde;ol consulten &lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/es/research&quot;&gt;http://www.amnesty.org/es/research&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/central-america/mexico">México</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <pubDate>Tue, 05 Aug 2008 09:15:58 +0100</pubDate>
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</item>
<item>
 <title>México: La lucha de las mujeres por la seguridad y la justicia . Estudios de caso</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/case-studies-mexico-women-s-struggle-safety-and-justice-20080801</link>
 <description>&lt;p&gt;Marcela&lt;br /&gt;
El 31 de agosto de 2005, el ex esposo de Marcela Blumenkron Romero irrumpi&amp;oacute; en la casa de ella, en Hermosillo, estado de Sonora, y la apu&amp;ntilde;al&amp;oacute;. La dej&amp;oacute; paral&amp;iacute;tica durante cuatro meses y le caus&amp;oacute; una grave lesi&amp;oacute;n neurol&amp;oacute;gica, de duraci&amp;oacute;n prolongada, y reducci&amp;oacute;n de la movilidad.&lt;br /&gt;
En numerosas ocasiones durante esos a&amp;ntilde;os, Marcela hab&amp;iacute;a llamado al n&amp;uacute;mero de emergencia de la polic&amp;iacute;a para denunciar amenazas y acoso de su ex marido, y hab&amp;iacute;a presentado m&amp;aacute;s de 10 denuncias ante el Ministerio P&amp;uacute;blico. Se le deneg&amp;oacute; la protecci&amp;oacute;n en todas las ocasiones. A pesar de llevar 13 a&amp;ntilde;os divorciada, los agentes del Ministerio P&amp;uacute;blico le aconsejaban que resolviese el problema directamente con su ex esposo.&lt;br /&gt;
Tras el apu&amp;ntilde;alamiento, el ex esposo fue arrestado y procesado por intento de asesinato. No se presentaron cargos contra &amp;eacute;l por los a&amp;ntilde;os de amenazas y acoso sexual. Fue condenado a 10 a&amp;ntilde;os de prisi&amp;oacute;n y a pagar da&amp;ntilde;os y perjuicios a Marcela, pero fue declarado insolvente. Marcela no recibi&amp;oacute; indemnizaci&amp;oacute;n alguna, y tiene que mantener a sus tres hijos con una exigua pensi&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica mensual.&lt;br /&gt;
Marcela teme por su seguridad cuando su ex esposo quede en libertad, pues cree que la matar&amp;aacute;.&lt;br /&gt;
Teresa&lt;br /&gt;
En octubre de 2006, Teresa present&amp;oacute; una denuncia contra su hermano por agresi&amp;oacute;n f&amp;iacute;sica ante el Ministerio P&amp;uacute;blico de la comunidad de Alpuyeca, estado de Morelos.&lt;br /&gt;
El funcionario correspondiente recibi&amp;oacute; a Teresa mientras manten&amp;iacute;a una conversaci&amp;oacute;n telef&amp;oacute;nica por otro asunto y concluy&amp;oacute; dici&amp;eacute;ndole que ser&amp;iacute;a mejor si ella y su hermano se reconciliaran. Teresa recibi&amp;oacute; una citaci&amp;oacute;n, que deb&amp;iacute;a entregar a su hermano, en la que se lo convocaba a una reuni&amp;oacute;n de conciliaci&amp;oacute;n. El hermano asisti&amp;oacute; a la reuni&amp;oacute;n y lleg&amp;oacute; a un acuerdo verbal con Teresa. A ella se le dijo: &amp;ldquo;No lo denuncies. Es tu hermano. Va a causar problemas&amp;rdquo;. El acuerdo consisti&amp;oacute; en que el hermano abonar&amp;iacute;a los gastos de la atenci&amp;oacute;n m&amp;eacute;dica privada que hab&amp;iacute;a recibido Teresa por sus lesiones y el precio de un nuevo par de gafas para sustituir el par que &amp;eacute;l le hab&amp;iacute;a roto.&lt;br /&gt;
No se elabor&amp;oacute; ning&amp;uacute;n informe m&amp;eacute;dico oficial de las heridas de Teresa, ni se registr&amp;oacute; el caso, pese a que el hermano ya la hab&amp;iacute;a agredido anteriormente.&lt;br /&gt;
Mericia&lt;br /&gt;
Mericia Hern&amp;aacute;ndez L&amp;oacute;pez, joven profesora y madre de un beb&amp;eacute; de seis meses, desapareci&amp;oacute; de su casa, situada a las afueras de la ciudad de Oaxaca, el 21 de agosto de 2005. Su hermana, Adela Hern&amp;aacute;ndez, preocupada por su desaparici&amp;oacute;n, visit&amp;oacute; el hogar que Mericia Hern&amp;aacute;ndez compart&amp;iacute;a con su esposo.&amp;nbsp; &amp;Eacute;l afirm&amp;oacute; que ella se hab&amp;iacute;a ido para realizar una labor docente, pero dijo que no sab&amp;iacute;a d&amp;oacute;nde estaba ni cu&amp;aacute;ndo regresar&amp;iacute;a. Adela Hern&amp;aacute;ndez trat&amp;oacute; de presentar una denuncia ante el Ministerio P&amp;uacute;blico local, pero le respondieron que no se preocupara, pues su hermana volver&amp;iacute;a pronto. Ante la insistencia de Adela Hern&amp;aacute;ndez, se abri&amp;oacute; por fin una investigaci&amp;oacute;n ocho d&amp;iacute;as despu&amp;eacute;s de la desaparici&amp;oacute;n de Mericia.&lt;br /&gt;
Adela Hern&amp;aacute;ndez describi&amp;oacute; a Amnist&amp;iacute;a Internacional que fue ella quien tuvo que hablar con los vecinos para recabar informaci&amp;oacute;n y pruebas. Algunas personas, seg&amp;uacute;n los informes, hab&amp;iacute;an presenciado incidentes de violencia contra Mericia Hern&amp;aacute;ndez, pero se mostraban reticentes a declarar por temor a represalias. Ni la polic&amp;iacute;a ni el Ministerio P&amp;uacute;blico entrevistaron a estos testigos. Siete meses despu&amp;eacute;s de la desaparici&amp;oacute;n, peritos forenses del Ministerio P&amp;uacute;blico examinaron el domicilio de Mericia Hern&amp;aacute;ndez, pero no encontraron ninguna prueba. Agentes del Ministerio P&amp;uacute;blico dijeron a Adela Hern&amp;aacute;ndez que ya no pod&amp;iacute;an hacer nada m&amp;aacute;s.&lt;br /&gt;
En el momento de redactar estas l&amp;iacute;neas, el paradero de Mericia Hern&amp;aacute;ndez sigue siendo una inc&amp;oacute;gnita. Su familia contin&amp;uacute;a luchando para que se lleve a cabo una investigaci&amp;oacute;n exhaustiva sobre su desaparici&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;FIN/&lt;br /&gt;
Documento p&amp;uacute;blico&lt;br /&gt;
****************************************&lt;br /&gt;
Si desean m&amp;aacute;s informaci&amp;oacute;n, p&amp;oacute;nganse en contacto con la oficina de prensa de Amnist&amp;iacute;a Internacional en Londres llamando al n&amp;uacute;mero + 44 20 7413 5566, o visiten &lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/es/features-news-and-updates&quot;&gt;http://www.amnesty.org/es/features-news-and-updates&lt;/a&gt;.&amp;nbsp; Para los documentos y comunicados de prensa traducidos al&amp;nbsp;espa&amp;ntilde;ol consulten &lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/es/research&quot;&gt;http://www.amnesty.org/es/research&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/central-america/mexico">México</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <pubDate>Tue, 05 Aug 2008 09:41:36 +0100</pubDate>
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</item>
<item>
 <title>Las deficiencias del sistema de justicia acaban con las esperanzas de las mujeres de México</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/news-and-updates/report/women-mexico-let-down-failures-justice-system-20080801</link>
 <description>&lt;img src=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/imagecache/previewsize/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/Regions/AMR/Mexico-demo-DV-400x400.jpg&quot; alt=&quot;&quot; title=&quot;&quot;  /&gt;&lt;br/&gt;Seg&amp;uacute;n un nuevo informe de Amnist&amp;iacute;a Internacional, miles de mujeres mexicanas sometidas a violencia en sus hogares corren el riesgo de seguir sufriendo abusos por culpa de un sistema de justicia que pocas veces se toma en serio su seguridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;em&gt;&lt;strong&gt;La lucha de las mujeres por la seguridad y la justicia. Violencia familiar en M&amp;eacute;xico&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; se&amp;ntilde;ala que una de cada cuatro mujeres en el pa&amp;iacute;s ha sufrido abusos a manos de su pareja. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Susana, de 24 a&amp;ntilde;os y madre de dos hijos, residente en el estado de Sonora, soport&amp;oacute; 10 a&amp;ntilde;os de violencia f&amp;iacute;sica y psicol&amp;oacute;gica. Su esposo la tuvo recluida en casa durante largos periodos y sufri&amp;oacute; fractura de los huesos de la mano, de la nariz y dislocamiento de clav&amp;iacute;cula. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Susana present&amp;oacute; numerosas denuncias ante la oficina local del Ministerio P&amp;uacute;blico, pero cada vez que lo hac&amp;iacute;a le dec&amp;iacute;an que no era un delito y que no pod&amp;iacute;an hacer nada. Cuando por fin se abri&amp;oacute; un proceso judicial y se presentaron cargos contra su esposo, &amp;eacute;ste fue detenido, pero al d&amp;iacute;a siguiente lo pusieron en libertad bajo fianza. Susana y su familia permanecieron ocultos hasta que los enviaron a un refugio para mujeres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Denunciar los abusos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Al presentar una denuncia por violencia en el entorno familiar, las mujeres se enfrentan a una serie de impedimentos, como son:&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;
	&lt;li&gt;la negativa de los funcionarios a dar curso a la denuncia,&lt;/li&gt;
	&lt;li&gt;la deficiencia de las investigaciones, &lt;/li&gt;
	&lt;li&gt;la insuficiente aplicaci&amp;oacute;n de medidas de protecci&amp;oacute;n.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
A las mujeres que tienen la valent&amp;iacute;a de denunciar los abusos se las trata a menudo con indiferencia y se ven obligadas a probar que han sido sometidas a violencia. En muchos casos, los funcionarios incluso les piden que sean ellas mismas quienes entreguen la citaci&amp;oacute;n judicial a su agresor. &amp;nbsp;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Ley para poner fin a la violencia contra las mujeres&lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;Hace 18 meses, M&amp;eacute;xico promulg&amp;oacute; una ley federal para luchar contra la violencia de g&amp;eacute;nero, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Desde entonces, muchos estados han aprobado una legislaci&amp;oacute;n similar. Sin embargo, pese a que se trata de avances positivos, las mujeres en situaci&amp;oacute;n de riesgo no percibir&amp;aacute;n cambio alguno en su vida a menos que las medidas previstas en la ley reciban una dotaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica suficiente y se apliquen adecuadamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Amnist&amp;iacute;a Internacional ha pedido a las autoridades estatales y federales de M&amp;eacute;xico:&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;
	&lt;li&gt;que se comprometan p&amp;uacute;blicamente a aplicar las nuevas leyes que garantizan a las mujeres el derecho a la seguridad y la justicia, y que aseguren una dotaci&amp;oacute;n econ&amp;oacute;mica suficiente para poner las leyes en pr&amp;aacute;ctica con eficacia;&lt;/li&gt;
	&lt;li&gt;que garanticen a las mujeres que han sufrido violencia en el &amp;aacute;mbito familiar un acceso efectivo a la justicia y medidas de protecci&amp;oacute;n ejecutadas en el momento oportuno. &lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/editorial/feature-story">Artículo</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/central-america/mexico">México</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/women">Mujeres</category>
 <pubDate>Thu, 31 Jul 2008 11:38:19 +0100</pubDate>
 <guid isPermaLink="false">5667 at http://www.amnesty.org</guid>
</item>
<item>
 <title>Datos y cifras - México: La lucha de las mujeres por la seguridad y la justicia</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/facts-and-figures-mexico-women-s-struggle-safety-and-justice-20080801</link>
 <description>&lt;p&gt;Violencia contra las mujeres&lt;br /&gt;
Casi una de cada cuatro mujeres de M&amp;eacute;xico ha sufrido violencia f&amp;iacute;sica y/o sexual a manos de su pareja. (Encuesta Nacional sobre la Din&amp;aacute;mica de las Relaciones en los Hogares, 2006)&lt;br /&gt;
El 82 por ciento de las mujeres v&amp;iacute;ctimas de violencia no lo denunciaron a las autoridades. (Encuesta Nacional sobre la Din&amp;aacute;mica de las Relaciones en los Hogares, 2006)&lt;br /&gt;
En todo M&amp;eacute;xico hay 60 refugios. De ellos, 36 est&amp;aacute;n gestionados por organizaciones de la sociedad civil, y el resto por autoridades estatales o municipales.&lt;br /&gt;
Investigaciones y condenas&lt;br /&gt;
En Chiapas, el 90 por ciento de las denuncias de violencia contra las mujeres se derivan a procesos de conciliaci&amp;oacute;n, porque los funcionarios concluyen que las lesiones de la v&amp;iacute;ctima no son lo suficientemente graves o que &amp;eacute;sta no est&amp;aacute; decidida a seguir adelante con el procesamiento. (Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia)&lt;br /&gt;
En 2005, en Ciudad Ju&amp;aacute;rez, los investigadores del gobierno federal identificaron a 177 funcionarios locales como posibles causantes de actos de negligencia en las investigaciones penales sobre el asesinato de casi 300 mujeres a lo largo de un periodo de 10 a&amp;ntilde;os. Pr&amp;aacute;cticamente ninguno de los implicados ha sido obligado a rendir cuentas.&lt;br /&gt;
En San Salvador Atenco se acus&amp;oacute; a agentes de polic&amp;iacute;a de torturar y agredir sexualmente al menos a 26 mujeres detenidas entre el 3 y 4 de mayo de 2006. Si bien se iniciaron investigaciones federales y estatales, hasta la fecha s&amp;oacute;lo seis agentes han sido acusados, todos ellos de delitos menores.&lt;br /&gt;
Legislaci&amp;oacute;n&lt;br /&gt;
En febrero de 2007 se promulg&amp;oacute; la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Desde entonces, muchos estados han aprobado legislaci&amp;oacute;n similar, pero todav&amp;iacute;a no han tomado medidas concretas para garantizar que la ley cuenta con financiaci&amp;oacute;n y medidas de cumplimiento adecuadas.&lt;/p&gt;
</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/central-america/mexico">México</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <pubDate>Fri, 01 Aug 2008 12:07:33 +0100</pubDate>
 <guid isPermaLink="false">5668 at http://www.amnesty.org</guid>
</item>
<item>
 <title>Violación en Burundi: ¡Exijamos justicia ya!</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/appeals-for-action/rape-burundi-demand-justice-now</link>
 <description>&lt;img src=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/imagecache/previewsize/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/Regions/Burundi-SVAW-survivors-400x.jpg&quot; alt=&quot;&quot; title=&quot;&quot;  /&gt;&lt;br/&gt;&lt;p&gt;
Kaneza (nombre ficticio), de 13 a&amp;ntilde;os de edad y procedente de la provincial de Bujumbura Rural, fue violada en septiembre de 2007 por un hombre de 22 a&amp;ntilde;os. Kaneza no inform&amp;oacute; a nadie de lo ocurrido, hasta que descubri&amp;oacute; que estaba embarazada. Entonces, se lo cont&amp;oacute; a la mujer de su t&amp;iacute;o, quien inmediatamente denunci&amp;oacute; la violaci&amp;oacute;n a la polic&amp;iacute;a. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/Regions/AFR/Burundi-SVAW-survivors-200x.jpg&quot; title=&quot;Survivors of rape at the Médecins Sans Frontières (MSF) centre in Bujumbura, Burundi.&quot; alt=&quot;Survivors of rape at the Médecins Sans Frontières (MSF) centre in Bujumbura, Burundi.&quot; height=&quot;171&quot; width=&quot;200&quot; class=&quot;asset-align-right&quot; /&gt;El presunto violador fue detenido e interrogado, y confes&amp;oacute; la violaci&amp;oacute;n. La familia de Kaneza pens&amp;oacute; que esto ser&amp;iacute;a suficiente para enjuiciarlo, pero pocos d&amp;iacute;as despu&amp;eacute;s qued&amp;oacute; en libertad. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;
Seg&amp;uacute;n informes de activistas locales de derechos humanos, el padre del violador se hab&amp;iacute;a puesto en contacto con el fiscal de Bujumbura Rural y le hab&amp;iacute;a propuesto un acuerdo extrajudicial. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando los familiares se dirigieron al fiscal de Bujumbura Rural, &amp;eacute;ste los oblig&amp;oacute; a aceptar un acuerdo amistoso y a suspender las acciones legales. La familia de Kaneza present&amp;oacute; una queja ante las autoridades judiciales de Bujumbura, capital de Burundi, tras lo cual se orden&amp;oacute; al fiscal que volviera a detener al presunto violador. Sin embargo, en lugar de cumplir la orden, el fiscal detuvo a Kaneza durante varias horas y la amenaz&amp;oacute;. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;
Hace poco Kaneza dio a luz. El hombre que presuntamente la viol&amp;oacute;, sigue en libertad. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;
La violaci&amp;oacute;n es un delito frecuente en todo Burundi, pero en muchos casos, como en el de Kaneza, no se hace justicia. A menudo, las mujeres ni se atreven siquiera a denunciarlo por temor al rechazo de sus familiares y comunidades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sistema de justicia es deficiente. Con frecuencia, ni la polic&amp;iacute;a ni la magistratura investigan las denuncias de violaci&amp;oacute;n o de otras agresiones sexuales, ni enjuician a las personas acusadas de cometer dichos delitos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ocasiones, se obliga a las v&amp;iacute;ctimas a retirar la denuncia y a negociar acuerdos extrajudiciales con el perpetrador o con su familia. En otros casos, se obliga a la v&amp;iacute;ctima a casarse con el agresor.&amp;nbsp; 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&amp;nbsp;
&lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/es/appeals-for-action/rape-burundi-demand-justice-now-form&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/AI/take-action-button-es.gif&quot; title=&quot;Â¡ActÃºa!&quot; alt=&quot;Â¡ActÃºa!&quot; height=&quot;73&quot; width=&quot;114&quot; class=&quot;asset-align-right&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;  &lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Escribe al fiscal de Burundi para exigir una investigaci&amp;oacute;n adecuada sobre la presunta violaci&amp;oacute;n de una ni&amp;ntilde;a de 13 a&amp;ntilde;os.&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;
&lt;/p&gt;</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/africa/central-africa/burundi">Burundi</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/children">Infancia</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/women">Mujeres</category>
 <pubDate>Thu, 24 Jul 2008 14:18:31 +0100</pubDate>
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 <title>Venezuela debe aplicar la nueva ley sobre violencia contra las mujeres</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/news-and-updates/report/venezuela-must-implement-new-law-violence-against-women-20080717</link>
 <description>En un nuevo informe publicado 16 de julio, Amnist&amp;iacute;a Internacional insta a las autoridades venezolanas a demostrar su voluntad pol&amp;iacute;tica y proporcionar los recursos necesarios para garantizar que la nueva ley sobre violencia contra las mujeres no existe s&amp;oacute;lo sobre el papel. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;La ley venezolana promulgada en 2007 para proteger a las mujeres constituye un ejemplo para el resto de la regi&amp;oacute;n, pero no servir&amp;aacute; de nada a menos que se aplique plenamente&amp;quot;, manifest&amp;oacute; Guadalupe Marengo, directora adjunta del Programa Regional para Am&amp;eacute;rica de Amnist&amp;iacute;a Internacional. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Para aplicar la ley se necesitan m&amp;aacute;s refugios, tribunales especiales y formaci&amp;oacute;n para las personas que se ocupan de estos delitos.&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El informe de Amnist&amp;iacute;a Internacional, titulado &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&amp;quot;Existe la ley, toca aplicarla&amp;quot;. Erradicar la violencia dom&amp;eacute;stica en Venezuela&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, analiza la violencia dom&amp;eacute;stica contra las mujeres en Venezuela. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este pa&amp;iacute;s, miles de mujeres son v&amp;iacute;ctimas de palizas, insultos y violaci&amp;oacute;n en el hogar. S&amp;oacute;lo en 2007, 4.484 mujeres llamaron a un tel&amp;eacute;fono de ayuda creado por el Instituto Nacional de la Mujer (INAMUJER) para denunciar malos tratos. Sin embargo, las organizaciones locales calculan que s&amp;oacute;lo una de cada nueve mujeres denuncia los actos de violencia ante las autoridades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas de las mujeres que hablaron con Amnist&amp;iacute;a Internacional en Venezuela afirmaron que, debido a la falta de independencia econ&amp;oacute;mica y de informaci&amp;oacute;n, a la escasez de refugios (s&amp;oacute;lo dos en un pa&amp;iacute;s de m&amp;aacute;s de 27 millones de habitantes) y a la precaria dotaci&amp;oacute;n de la polic&amp;iacute;a y las instancias judiciales, les resulta dif&amp;iacute;cil sentirse seguras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;En Venezuela, miles de mujeres viven en un estado constante de temor a la violencia de sus parejas y de miedo por sus vidas y por la seguridad de sus hijos e hijas. Al no facilit&amp;aacute;rseles un mecanismo que garantice su seguridad, muchas mujeres consideran que no tienen m&amp;aacute;s opci&amp;oacute;n que permanecer junto a su agresor o quedarse sin hogar y ser incapaces de proporcionar sustento para s&amp;iacute; mismas y para sus hijos e hijas&amp;quot;, explic&amp;oacute; Guadalupe Marengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de 2007, el gobierno promulg&amp;oacute; una ley que define la violencia contra las mujeres como una violaci&amp;oacute;n de los derechos humanos y reafirma la responsabilidad del Estado y de sus representantes de erradicarla. Esta ley sustituye a otra promulgada en 1999 que, aunque positiva, no se aplic&amp;oacute; plenamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ley de 2007 prev&amp;eacute; medidas para impedir la violencia contra las mujeres, proteger a las mujeres en peligro y castigar a los autores de los abusos. Asimismo, establece que las autoridades deben poner en pr&amp;aacute;ctica un programa de amplio alcance destinado a sensibilizar a la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica y a cuestionar las actitudes que toleran u ocultan esta lacra que se denuncia en escasas ocasiones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;El gobierno de Venezuela debe estar a la altura del reto que plantea la ley de 2007.&amp;quot;</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/venezuela">Venezuela</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/women">Mujeres</category>
 <pubDate>Thu, 17 Jul 2008 14:02:04 +0100</pubDate>
 <guid isPermaLink="false">5503 at http://www.amnesty.org</guid>
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